salida2015

¿Qué es mejor, el “renting” o el “leasing”?

Tu negocio te está pidiendo a gritos un vehículo para aumentar la actividad y seguir adelante. Pero comprarlo supone un desembolso demasiado importante, y más ahora que conviene mantener una tesorería bien saneada para hacer frente a los imprevistos. El renting y el leasing pueden ser buenas alternativas para mejorar la flota al menor coste.

a nivel doméstico comprar un coche nuevo es la segunda inversión más importante en una familia, tras la de la vivienda. Representa una parte del presupuesto familiar, pero el renting o el leasing permiten hacerse con el servicio del coche por una cuota fija mensual que incluye todos los servicios, con lo que se evitan imprevistos y se tiene el coste totalmente garantizado.

renting-leasing

El renting es un alquiler puro y duro. Transcurrido el plazo de contratación –el banco se lo ha ofrecido por cuatro años-, el vehículo no será suyo, y su empresa se verá obligada a adquirir otro, de forma que continuamente estará satisfaciendo cuotas por su flota de vehículos.

Es un servicio todo incluido; la cuota mensual cubre todos los gastos del vehículo; seguro a todo riesgo, reparaciones y mantenimiento, impuesto de circulación, cambio de neumáticos, servicio de asistencia 24 horas.

Su empresa tendrá siempre vehículos actualizados y modernos.

Un ejemplo numérico, nos indica que un vehículo valorado en 12.000 euros, con un renting a 4 años, contratando una utilización de 25.000 km. Al año, la cuota mensual es de 360 euros.

El leasing, es un préstamo. Si realmente piensa que su vehículo puede darle servicio durante mucho más tiempo (por ejemplo, siete u ocho años), puede que le interese esta modalidad.

Un ejemplo numérico, con la adquisición de un vehículo valorado en 12.000 euros a 4 años, al 6,5%25 de interés, supone una cuota mensual aproximada de 285 euros.

En este caso, la cuota mensual solamente abona el préstamo que le realiza el Banco, y por tanto corren a su cargo los seguros, reparaciones, mantenimientos, impuestos, etc., que como mínimo le pueden suponer unos gastos anuales entre 600 euros y 900 euros.

Eso sí, pasados cuatro años, el coche será de su propiedad, y tendrá un determinado valor patrimonial.

Pero también es cierto que a partir del quinto año los costes por reparaciones y mantenimiento aumentarán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *